5 propuestas gastronómicas imperdibles para visitar en Mendoza

Además de degustar sus vinos, los que visiten esta provincia también tendrán la posibilidad de descubrir su variada y pujante cocina regional. Desde recetas típicas hasta en clave gourmet, este destino ofrece sabores aptos para todos los gustos.

Desde hace ya algún tiempo, Mendoza no solo puede jactarse de tener una de las rutas vitivinícolas más aclamadas del mundo, sino también de haberse convertido en uno de los polos gastronómicos más importantes de la Argentina.

En su paso por esta provincia al pie del Aconcagua, los sibaritas podrán descubrir las especialidades del lugar en exclusivos locales comandados por algunos de los chefs más celebrados del mundo, en restaurantes improvisados en medio de viñedos, o bien en cantinas tradicionales donde se respira la impronta local en cada detalle.

En todos los casos, el festival de sabores está asegurado. Carnes, pescados y empanadas, siempre con buenas dosis de ingredientes y especias, son tan solo algunas de las delicias para degustar durante una estadía en este destino.

Frente al amplio abanico de propuestas, los viajeros harán mejor en tomar nota y empezar a trazar con algo de anticipación una ruta a su medida.

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Siete fuegos

Como su nombre lo indica, en este restaurante ubicado en medio de la cordillera y dirigido por el prestigioso chef argentino Francis Mallmann el fuego tiene un rol primordial. Una buena parte de las carnes y pescados que ofrece la carta se cocinan mediante esta técnica, y al aire libre, ofreciéndole al visitante un verdadero espectáculo adicional.

Los  vinos no quedan exentos de la propuesta y los amantes de esta bebida milenaria encontrarán una selección exclusiva para maridar sus deliciosos platos.

Zampa 

En pleno centro de la capital se encuentra Zamba, una “gastrobar” que invita a los locales y visitantes a probar los platos típicos nacionales de una manera diferente. No solo su presentación más fresca y descontracturada contribuyen a lograr este objetivo, sino también la manera en la que los mismos están agrupados en el menú dependiendo si el comensal quiere comer «con las manos», «con tenedor», «con cuchara» o «con cuchillo».

Algunas de las delicias para no perderse: torrejas de verdura, cordero, empanadas de carne criolla y chivito al horno de barro. ¿Para tomar? Vino, pero también tragos y una amplia variedad de cervezas.

1884

También bajo el signo de Francis Mallmann, este restaurante emplazado dentro de una bodega construida en el 1884, en el barrio de Godoy Cruz, nació con la misión de homenajear a los sabores y varietales de la región. El objetivo se cumplió con creces, y hoy este rincón gastronómico se ha convertido en un imperdible para los amantes de la alta cocina.

En el menú, los comensales encontrarán carnes y pescados cocinados mediante diferentes técnicas de fuegos. A la hora de maridar estas delicias, tampoco faltarán opciones: la cava del lugar alberga más de 600 etiquetas de vinos.

Casa Vigil

Los que quieran tener la experiencia de comer dentro de una bodega, deberían reservar con anticipación una mesa en Casa Vigil. Este restaurante –reconocido este año por la prestigiosa guía Michelín Voyage– ofrece platos elaborados que rescatan lo mejor de la cocina regional, poniendo a disposición de los comensales un amplio abanico de opciones para carnívoros, vegetarianos y celíacos.

Comandado por uno de los enólogos más importantes del país, en este lugar también hay opciones de sobra para degustar los mejores varietales de las tierras mendocinas.

 

El Porvenir

Los que en su paso por Mendoza busquen probar delicias locales en un ambiente relajado no pueden dejar de visitar El Porvenir. Este bodegón ubicado en una pintoresca esquina de la Quinta Sección de la ciudad, es una excelente opción para degustar recetas caseras en un lugar auténtico, frecuentado por los propios locales.

¿Los imperdibles de la carta? Las clásicas milanesas a la napolitana, las tortillas de papa y las picadas. Para despedirse de este establecimiento entrañable con una sonrisa de oreja a oreja, nada mejor que pedir un típico flan con dulce de leche o un mousse de chocolate.

¿Qué esperas para definir tu recorrido gourmet?

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