Historias de misterio en la Ciudad de Buenos Aires

A la capital porteña tampoco le faltan las leyendas y los mitos urbanos. Un pequeño recorrido por cementerios, edificios y barrios emblemáticos en donde descubrir el lado más intrigante de la ciudad.

Muchos de los destinos más importantes del mundo cuentan con sus propios circuitos de terror, capaces de ponerle los pelos de punta a cualquiera. Y la Ciudad de Buenos Aires los tiene de sobra: desde un cementerio con historias escalofriantes, pasando por una mansión embrujada y hasta un barrio laberíntico del que difícilmente se puede salir. Para los que estén buscando un poco de adrenalina, repasamos las mejores paradas para descubrir el lado más enigmático de la capital.

Los fantasmas en el Cementerio de Recoleta

Considerado como uno de los más bellos del mundo, el cementerio de Recoleta no solo es reconocido por sus monumentos y la belleza del pintoresco barrio que lo rodea. Por las noches, se dice, circulan presencias fantasmales, a estas alturas, de lo más célebres.

Por ejemplo, la del Luz María, hija del dramaturgo argentino Enrique García Velloso que falleció cuando tenía tan solo 15 años. De acuerdo con la leyenda, cinco años después de su muerte, un hombre conoció en un bar de la zona a una joven con el mismo nombre. Después de tomar un café, ella salió corriendo y desapareció tras las rejas del cementerio.

Cuando el enamorado logró traspasarlas para a su encuentro, comprobó que el saco de Luz María yacía a pocos metros de su sepulcro. Por eso, todavía se cree que su alma en pena continúa paseando por las callejuelas del lugar.

La fiesta eterna del Palacio de los Bichos

En el barrio residencial de Villa del Parque se encuentra una de las construcciones más enigmáticas de la capital. Hablamos del Palacio de los Bichos, un edificio de cinco pisos reconocido por su imponente cúpula y sus gárgolas de animales. En los albores del siglo XIX, la mítica casona fue comprada por el aristócrata italiano Rafael Giordano.

Poco tiempo después de su llegada al país, su hija Lucía se enamoró de un compañero de la Universidad y se casó. Después la fiesta que llevaron a cabo para celebrar su amor, cuando regresaba a su casa, la pareja fue arrollada por un tren. Devastado, el padre de la novia decidió tapiar la mansión y regresar a su ciudad natal.

Pero, una vez que la casona quedó completamente deshabitada, los vecinos no tardaron en comprobar que, todas las noches, desde su interior todavía se escuchaban ruidos: eran los de un festejo que nadie se animaba a interrumpir…

Al día de hoy, el Palacio de los Bichos fue restaurado y en él se encuentran viviendas particulares.

El laberinto sin salida Parque Chas

Uno de los mitos urbanos más importantes de la ciudad tiene como protagonista a un barrio: el laberíntico Parque Chas. Más precisamente a una de sus manzanas (las que conforman las calles Berna, Marsella, La Haya y Ginebra).

Cuenta la leyenda que en 1957 una dotación de exploradores franceses aceptó el desafío de atravesar esta suerte de triángulo de las bermudas. Pero, no lo lograron: cuando quisieron darse cuenta estaban a 3 kilómetros del punto de partida.

Los túneles subterráneos de Buenos Aires

Cuando Jorge Eckstein compró una típica casa “chorizo” de 1830 en pleno corazón del barrio de San Telmo nunca imaginó lo que sucedería más tarde. Poco tiempo después de comenzar con unas refacciones, el propietario comprobó que el patio comenzaba a hundirse.

¿El motivo? Gracias al trabajo de un equipo de arqueólogos descubrió que debajo de su residencia yacía la puerta de entrada a un mundo desconocido de nada más y nada menos que 2 kilómetros de pasajes subterráneos. Creados en los albores de 1870 para contener las crecidas de un arroyo, esta particular construcción -cuya construcción tomó más de dos décadas- hoy puede visitarse en el museo (El Zanjón de Granados, sobre la calle Defensa). Además de realizar este apasionante circuito bajo tierra, los que lleguen hasta aquí podrán conocer la larga lista de mitos y leyendas urbanas que han surgido con la excavación.