Recorrido de viñedos en Argentina: cuando la ruta la traza la vid

Desde el norte hasta el sur, hacemos un recorrido por las paradas obligatorias que ningún amante de la vid debería dejar de incluir en su itinerario.

Considerado como uno de los mayores productores de vino del mundo, Argentina sigue sumando razones para no abandonar este podio. En los últimos años, el mapa vitivinícola del país no ha hecho otra cosa que expandirse, y cada vez son más las provincias que pueden jactarse de tener sus propias cosechas de esta bebida ancestral.

A continuación repasamos los mejores destinos de la Argentina que ofrecen cepas y escenarios de fondo ideales para ser saboreados hasta el último trago.

Cafayate 

A solo 3 horas de la ciudad de Salta, la localidad de Cafayate concentra un 70% de la totalidad de los viñedos del Valle Calchaquí. Por este motivo no debe asombrar que el turismo enológico  tenga a las bodegas del lugar en el centro de su propuesta. Por las características inusuales del clima de esta región (con 300 días de sol al año, poca humedad y una marcada amplitud térmica), los vinos de altura de esta zona -y especialmente el torrontés- desde hace años se han ganado el reconocimiento internacional.

Para conocer Cafayate en profundidad, nada mejor que reservar entre 2 y 3 días para recorrer algunas de sus principales bodegas:

El Porvenir

Ubicada a tan sólo unos metros de la plaza principal, en esta bodega familiar el pasado y el futuro conviven bajo el mismo techo. Haciendo una reserva previa, los viajeros tienen la posibilidad de conocer el proceso de elaboración de sus principales vinos (Torrontés, Tannat, Malbec y Syrah) y saborearlos en el bar del lugar en compañía de los expertos.

Piatelli

La imponente bodega Piatalli se encuentra a tan solo 15 minutos del centro de Cafayate.  Dentro de su restaurante, los visitantes pueden degustar algunas de las principales variedades de esta etiqueta -Torrontés, Malbec, Malbec -Tannat y Cabernet Sauvignon- mientras disfrutan de una carta de cocina regional de autor. Todo esto, con una vista privilegiada de los coloridos valles de fondo.

El Esteco

Enclavado sobre la mítica ruta 40, El Esteco invita a descubrir el terroir de la región de la mano de su finca de más de 480 hectáreas ubicada en un entorno natural único. Quienes tengan tiempo, no deberían dejar de pernoctar en en Patios del Cafayate, el hotel colonial aledaño a las fincas de la bodega y uno de los más legendarios de la localidad.

Para los que en su paso por Argentina no quieran dejar de visitar alguno de los destinos vitivinícolas emergentes, aquí abajo encontrarán una serie de opciones:

Viñedos en Jujuy

Bodega Fernando Dupont

Catalogado como el primer emprendimiento vitivinícola de la Quebrada de Humahuaca – declarada Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad por la UNESCO -, esta bodega ubicada en el pintoresco pueblo de Maimará, San Salvador de Jujuy, cuenta con cuatro hectáreas donde se cultivan, a través de un sistema que busca recuperar el espíritu de las técnicas de cosecha ancestrales, variedades como Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Cabernet Franc. Los que lleguen hasta este rincón encantador del norte argentino podrán apreciar los cerros de la zona en todo su esplendor con una copa del verdadero exponente del vino de altura en mano.

Viñas del Perchel

Recorriendo solo 15 kilómetros desde Tilcara se llega a las Viñas del Perchel, la bodega  orgánica más alta de la región. En sus tres hectáreas de viñedos esparcidos sobre una ladera (a más de 2670 metros de altura sobre el nivel del mar) se pueden encontrar Malbec, Syrah, Tannat y Cabernet Franc. En estas mismas tierras de cultura milenaria, los viajeros pueden acompañar su degustación de vinos con otras de las grandes delicias que ofrece la gastronomía local: las empanadas.

Patagonia, la nueva vedette del turismo enológico

Bodega Humberto Canale

Las noches de bajas temperaturas y los días de sol intenso mucho tienen que ver la identidad que tiene la producción vitivinícola del Alto Valle de Río Negro. Aquí mismo es donde se encuentra Humberto Canale, una de las bodegas más importantes del sur argentino. Creada en 1909, actualmente cuenta con 5 hectáreas dedicadas íntegramente al cultivo de cepas exclusivas que se degustan en diferentes rincones de Argentina y del mundo. Los que lleguen hasta este lugar legendario podrán disfrutar de una degustación en vivo, almorzar y visitar su museo.

Bodega del Rio Elorza 

Aquellos que quieran degustar más del varietal patagónico, no deberían dejar de hacer una parada en Rio Elorza. Ubicada a tan solo 15 kilómetros de Neuquén, esta bodega boutique tiene todo para encantar a los amantes de la vid. Los turistas que incluyan esta parada en su ruta del vino podrán recorrer el viñedo en compañía de los expertos para entender en profundidad la producción de la zona, además de participar -reservación mediante- en una degustación de las variedades que ofrece esta etiqueta: Malbec, Merlot, Pinot Noir, y Chardonnay, entre otros.

Los mejores viñedos del Gran Buenos Aires

Costa & Pampa, Trapiche.

Los que nunca antes hayan tenido la suerte de estar en un viñedo de mar, en su paso por la Argentina no pueden perderse Costa & Pampa, el proyecto vitivinícola experimental de la reconocida bodega Trapiche en Chapadmalal, Provincia de Buenos Aires. A pocos kilómetros de Mar del Plata, la emblemática ciudad balnearia de la costa atlántica local, la propuesta de esta bodega es clara: ofrecerles a los visitantes la posibilidad de que degusten vinos con una acentuada influencia oceánica, mientras disfrutan de la calma que ofrecen sus alrededores y de un paisaje que muchos se atreven a comparar con el de la campaña francesa.

Finca Don Atilio

En la localidad de Uribelarrea, provincia de Buenos Aires, se encuentra la Finca Don Atilio, un viñedo donde los viajeros pueden disfrutar de un paisaje campestre atrapante y dos hectáreas cultivadas de Syrah, Merlot, Sauvignon Blanc, Pinot Noir y Tannat. Además, quienes lleguen hasta aquí no pueden dejar de visitar el centro de este pueblo de tan sólo 900 habitantes, y perderse en sus callecitas de casonas coloniales para viajar en el tiempo.

¿Qué esperas para armar tu ruta del vino por Argentina?

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