Restaurantes a puertas cerradas, una experiencia gastronómica diferente en Buenos Aires

Espacios reducidos, menúes de alta gama y atención personalizada son algunos de los atractivos de esta modalidad que no deja de ganar adeptos.

Como en casa. Así se sienten los que a la hora de salir a comer afuera se inclinan por los restaurantes a puertas cerradas. Aunque esta tendencia -importada de las grandes capitales del mundo- existe desde hace varios años en el país, en los últimos tiempos ha conseguido reinventarse hasta convertirse en una opción de primera línea para los que buscan vivir una experiencia gourmets que se aleje de la norma.

En los diferentes barrios porteños, cada vez son más los chefs que se animan a abrir las puertas de sus propios hogares -o de espacios que los imitan a la perfección- para transformarlos en verdaderos paraísos gourmet.

A continuación, una selección con las mejores direcciones para tener en cuenta en tu recorrido por la capital porteña:

Catalino

Bajo el lema “cocina sincera”, este restaurante emplazado en una casona antigua del barrio de Colegiales es el primero a puertas cerradas en ofrecer un menú 100% orgánico. Los viajeros que lleguen hasta aquí tendrán la posibilidad de degustar sus platos innovadores – elaborados únicamente con ingredientes de estación- en un comedor íntimo y especialmente acogedor que invita a prolongar la sobremesa.

Casa Bares

También en Colegiales, esta casa con un jardín encantador se transforma por las noches en restaurante cuando su propietario y también chef, Tomás Bares, la habilita para recibir a los comensales. La carta está compuesta por platos como bondiola confitada o sushi, además de una oferta de entradas y postres para todos los gustos.

Anafe

Justo frente al mercado de Pulgas porteño se encuentra Anafe, una de las nuevas joyitas de la cocina intimistas. Ubicado en un departamento sin divisiones interiores y con excelentes vistas, en este restaurante el menú es fijo y las sorpresas para el paladar, ilimitadas. 

Fogón Asado

En el corazón del barrio porteño de Palermo, Fogón Asado les ofrece a los amantes de la carne la posibilidad de degustar los mejores cortes argentinos, al mismo tiempo que aprenden sobre sus procesos de cocción. Este lugar exclusivo -al que sólo puede accederse con reservación previa- también cuenta con una selección especial de vinos boutique .

Clases de cocina en Buenos Aires

Los que en su viaje por la Argentina quieran seguir acumulando experiencias culinarias diferentes también pueden tomar un curso de cocina en espacios especialmente acondicionados para estos fines.

Por ejemplo, el chef Fernando Mayoral una vez por mes ofrece clases en su restaurante homónimo. A lo largo de las mismas -que son demostrativas y están orientadas únicamente a aficionados- se cocinan tres platos diferentes que son degustados al final del encuentro.

Espacio Anzai, en el barrio de Chacarita, es otra de las escuelas a las que pueden acercarse los no quieran abandonar Argentina sin antes aprender un poco más sobre su gastronomía. Sin ir más lejos, en este lugar cuentan con clases dedicada a turistas, que se dictan en español, portugués e inglés. Otra propuesta recomendada es la de Tierra Negra. En este caso Verónica y Manuel (sommelier y chef, respectivamente) se encargan de guiar a los participantes de sus cursos por el apasionante mundo de los sabores argentinos y sudamericanos. Su propuesta está pensada para que los visitantes consigan, después de entrenarse en grupos pequeños,cocinar con sus manos algunas de las grandes especialidades locales: empanadas, alfajores, choripanes, etc.

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