Viajar por Argentina en familia

En los principales destinos turísticos del país, los viajeros más jóvenes se sentirán más que bienvenidos. Actividades y hoteles recomendados para que todos los miembros de la familia aprovechen al máximo su merecido descanso.

Existen destinos más preparados que otros para recibir a los viajeros más jóvenes. En el caso de Argentina, un país que otorga especial importancia a la familia, los chicos encontrarán una buena cantidad de actividades pensadas especialmente para ellos, además de alojamientos que los reciben con los brazos abiertos. Si estás pensando en viajar al rincón más austral de Sudamérica, no te pierdas esta selección con los mejores lugares aptos para niños y adolescentes.

Bariloche

La ciudad de Bariloche es una parada más que recomendada en cualquier viaje en familia por Argentina. Al igual que los adultos, durante todo el año, los más jóvenes podrán disfrutar de jornadas enteras al borde de los lagos, realizar paseos entre montañas y ascender en teleférico a algunos de los cerros más populares, como el Otto y el Campanario.  ¿Un imperdible? En el Parque el Nahuelito, a escasa distancia de Colonia Suiza, los niños podrán divertirse en medio de réplicas de dinosaurios y pasar un excelente momento al aire libre.

¿Dónde dormir? El reconocido hotel Llao Llao también reserva atractivos para los más chicos de la familia. En Nahuelito’s Club Nuestro kids, los huéspedes de 3 a 10 años podrán realizar todo tipo de actividades recreativas, tanto puertas adentro como al aire libre: juegos en la pileta y en el bosque, paseos en bicicletas, clases recreativas de cocina y pintura, entre muchas otras. El alojamiento además cuenta con arquería, rappel y paseos en mountain bike.

El Calafate

Visitar el Glaciar Perito Moreno es un plan más que atractivo para niños y jóvenes de todas las edades  a bordo de una embarcación o paseando por las pasarela, en donde tendrán la posibilidad de ver a cortísima distancia una de las masas de hielo más sorprendentes del mundo . El minitrekking sobre el glaciar es la opción estrella del viaje, experiencia que puede vivirse a partir de los 10 años. 

Se recomienda no dejar de hacer una parada en el “Glacarium: Museo del Hielo Patagónico”, un reconocido centro de Interpretación glaciológico. A través de diferentes recursos interactivos -como maquetas, fotografías y animaciones-, todos los miembros de la familia podrán aprender sobre las formaciones glaciares. Y para complementar la visita, no perderse el GlacioBar, un lugar con paredes de hielo y temperatura bajo cero ideal para tomar algo antes de volver al hotel.

¿Dónde dormir? Dentro del Parque Nacional de los Glaciares, la Estancia Nibepo Aike ofrece todo lo necesario para pasar unos días más que agradables de paso por El Calafate. Toda la familia podrá disfrutar de días de campo y cabalgatas, que les permitirán estar en contacto directo con los animales y la naturaleza del lugar. 

Península Valdés

En este oasis natural, de mayo a diciembre, todos los miembros de la familia podrán realizar diferentes paseos -por agua y tierra- para dejarse maravillar por uno de los animales importantes del mundo y Monumento Natural de la Argentina: la ballena franca austral. La colonia continental sudamericana de pingüinos de magallanes en Punta Tombo es un paseo inolvidable de septiembre a marzo, y durante todo el año aves, lobos, elefantes marinos y guanacos son protagonistas destacados.

El Museo Paleontológico Edigio Feruglio, en Trelew, es un centro de actividades científicas con entretenimiento para toda la familia: además de las muestras interactivas y programas para todas las edades, se pueden conocer los laboratorios del equipo técnico y ver los restos del dinosaurio más grande del mundo, el Patagotitan. En Puerto Madryn está el Ecocentro, una visita ideal para que los mini viajeros puedan seguir incorporando conocimientos mientras se divierten.

¿Dónde dormir? En Estancia Rincón Chico, un lugar encantador perdido en la naturaleza en la Península misma, las familias encontrarán todo lo necesario para pasar momentos inolvidables y relajarse. ¿Un imperdible? Salir a recorrer la zona en compañía de los guías del lugar.

Cataratas del Iguazú

Dentro de los destinos locales recomendados para visitar con niños y adolescentes, no podían faltar las imponentes Cataratas del Iguazú. Los viajeros quedarán atónitos frente a los centenares de saltos de agua que podrán contemplar desde diferentes perspectivas. Además de caminar por las pasarelas y apreciar la fauna y flora de la selva subtropical, se pueden realizar paseos náuticos aptos para todas las edades – importante tomar nota que la Gran Aventura es para mayores de 12 años. Para los que busquen otros programas más allá del Parque Nacional, sobre la ruta 12, el refugio de pájaros “GüiraOga” y el Biocentro Iguazú dan la posibilidad de recargar energías antes de seguir con el itinerario.

¿Dónde dormir? En Iguazú Grand, los huéspedes más jóvenes encontrarán un lugar a su medida: el Club de la Selva. Allí, podrán hacerse nuevos amigos y divertirse descubriendo la cultura local.